Maquilladora profesional en Huesca

¡Hola!

Soy Ana, maquilladora profesional y asesora de imagen especializada en novias y colorimetría personal para mujeres reales

Desde pequeña el mundo del arte siempre ha formado parte de mi, me fascinaba la historia de las diferentes culturas y las formas, colores y texturas que estas personas plasmaban en sus edificios y pinturas, me quedaba atrapada en los cuadros impresionistas con sus colores y representación de la luz y por supuesto mi asignatura preferida en el cole era lo que para entonces se llamaba plástica. Cuando crecí, descubrí que había otra forma de "hacer arte" a través del maquillaje, viendo como los rostros se embellecían con la aplicación de los diferentes cosméticos, y en cuanto tuve oportunidad yo era la primera que se prestaba a poner guapa a toda amiga viviente que se dejaba arreglar (y además muy a gusto creo recordar)

Pero en mi caso las circunstancias y el ver toda esta parte de mi como un hobbie me llevó a estudiar otra cosa totalmente diferente y a dedicarme a algo totalmente distinto dentro del mundo de la administración.

Mi trayectoria real comienza en 2017, tras mis circunstancias personales en aquel entonces, un curso en Mac cosmetics al que acudí "de chiripa", una amiga que me dió la idea sin querer para asentar la base de lo que sería mi emprendimiento con una experiencia un poco nefasta el día de su boda, mi motivación y mi pasión por el mundo del maquillaje, la belleza y una intuición muy clara:


La belleza no debería imponerse, debería acompañar y respetar quién eres

Por lo que me formé de manera completa como maquilladora profesional y en peluquería de plató y a su vez comencé a trabajar en el sector especializándome en maquillaje de novia y eventos.

Desde entonces, he trabajado como maquilladora profesional durante más de 9 años, acompañando a novias, invitadas y creativos en momentos donde la imagen importa de verdad.

Evolución y especialización

Conforme avanzas en esta profesión te das cuenta de que no sólo basta con maquillar bien y que los productos de tu kit no van a hacer el trabajo por ti por muy de lujo que sean. La base de que el maquillaje quede bien está en una técnica correcta y en la piel, y muchas veces el sentirte bien y segura contigo misma aunque sea sin maquillar, también.

Esto es algo que a mi me ha tocado particularmente siempre de cerca, puesto que siempre he sufrido problemas en la piel, y he vivido de primera mano el sentirte acomplejada por el estado de tu piel y el que te miren raro o te hagan comentarios que no tocan, por lo que tu reacción a eso es maquillarte más para tapar más, algo que no concuerda con mi filosofía de trabajo. Por lo que me formé en cosmetología y dermocosmética para trabajar ayudando a mis clientas desde la base, la piel, y es ahí donde surgió mi otra especialización la cual me apasiona y me reporta muchas alegrías a día de hoy.

Genéticamente soy un culo inquieto, del equipo de las cosas mejor bien hechas aunque pierda un poco, soy perfeccionista hasta la muerte (un suplicio más que una virtud), y me gusta ayudar a las personas, por lo que hablo mucho con mis clientas y en cada servicio (ya sea de novia o en un taller de automaquillaje), muchas veces se crea un micro clima de confianza en donde no sólo hablas de maquillaje sino de historias personales e inseguridades.

Es ahí, escuchando, donde entra la siguiente ampliación en mi formación: la asesoría de imagen integral y la colorimetría personal.

De este modo comienzo a completar mis servicios con una mirada diferente aplicando lo aprendido y a trabajar también como asesora de imagen, integrando empatía, maquillaje, color, estilo y coherencia visual.

Hoy mi trabajo no consiste únicamente en emplear técnica y productos, sino en ofrecer criterio, porque cuando estás completamente perdida y necesitas volver a verte y a sentirte tú misma y comienzas a entender tu silueta, el color que te favorece y la estructura de tu rostro, tanto el maquillaje como tus prendas de ropa y complementos dejan de no representarte y se convierten en tu aliados para subirte la moral en días malos y acompañarte en tus actividades diarias, haciendo que te sientas cómoda y arreglada sin necesariamente haber invertido mucho esfuerzo.

Imagen para mujeres que saben quiénes son

Aunque ahora mismo te sientas perdida.

Las circunstancias de la vida cambian, y todas envejecemos y evolucionamos (y gracias a dios por tener la oportunidad de poder hacerlo), pero muchas veces nos perdemos en medio del trabajo, las obligaciones, la familia las prisas del vertiginoso mundo en el que vivimos y las preocupaciones y simplemente olvidamos algo que está latente en nosotras y que únicamente debemos volver a descubrir.

Actualmente trabajo especialmente con mujeres a partir de los 30 que:

  • No buscan verse distintas, sino verse mejor tanto a nivel personal como profesional.

  • No quieren un maquillaje que las disfrace.

  • Valoran la elegancia natural frente a las tendencias efímeras.

  • Quieren seguridad, y no artificio.

Mi forma de trabajar

En todos mis servicios trabajo de forma reducida para poder dedicarte el tiempo que necesitas en función de tu historia de vida y de tus necesidades.

Creo firmemente en que menos es más y en hacer las cosas sencillas para que todo sea más efectivo y fácil de aplicar y recordar.

Cada servicio está pensado para que te sientas como a mi me gustaría sentirme: tranquila, escuchada y segura.